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Helen Keller

Para aquellas de nosotras que estamos conscientes de que nuestros corazones sangran por todo el paisaje, y que somos el público designado de muchas de las grandes multinacionales y los gigantes corporativos en medio de nosotros, sobre todo si nos hemos comprometido a luchar contra ellos en el campo de juego difícil de los medios de comunicación (de la propiedad y controlados por ellos), lo que se conoce como “contenido promocionado” es un tema dudoso. NO voy a escuchar ni un anuncio más de la Coca Cola con niños cantando en el fondo, cuando sé por mi trabajo con Killer Coke que deliberadamente pagan por “desalentar” (por medios infames, incluyendo el asesinato) el sindicalismo en el mundo, en particular en lugares como Colombia, donde el trabajo más peligroso es el de un sindicalista, o uno de los ecomerciales de los grandes contaminadores tales como BP (una mofeta con cualquier otro nombre olería igual de podrido, parafraseando al viejo Guillermito), Chevron y Exxon, que tratan de hacernos olvidar sus grandes crímenes ecológicos y el hecho de que pagan poco o nada de impuestos. Para mí, la publicidad es otro de los pasatiempos innecesarios de los ociosos y los mal informados.

Así que cuando vi esta mañana que Upworthy, un sitio que por lo general tiene contenido decente, y que como ellos mismos dicen, “llamamos la atención  a menudo a las peores prácticas de la industria de la publicidad,” leí su aviso de descargo de responsabilidad  antes de mirar el contenido, promocionado por Starbucks y que tiene que ver con una mujer sorda. Reconozco que nunca había pensado en la publicidad al leer el  material de Upworthy, y no sé cómo me siento acerca de esto, pero también es cierto que promuevo muchas cosas en el transcurso del día, ya sea que se trate de mi propio trabajo como traductora e intérprete o las causas que abrazo. La lectura más a fondo en su nota sobre los contenidos promocionados, afirman que ellos trabajan “directamente con las marcas y organizaciones sobre un tema o conjunto de temas que son importantes para ellos y para nuestro mundo. Esto dará como resultado, esperamos, una experiencia que se sienta tan atractiva y significativa como cualquier otra cosa que te gustaría encontrar en Upworthy – excepto que estará claramente etiquetada con la marca u organización que pagó por ella”.

Así que el caveat emptor está ahí, al frente de todo, y marcado en negrita, subrayado en amarillo, y en mayúsculas. Siempre y cuando sea siempre designado así, realmente no puedo objetar al mismo; en nuestro mundo capitalista, es necesario llevar a cabo algo de promoción, como lo hago cuando mando mi currículo y mantengo correspondencia con posibles clientes.

¿El contenido? Hermoso. ¿Acaso sangró mi corazón? Claro que sí. Respeto mucho a las personas que tienen problemas de audición, y he trabajado con las madres de niños con deficiencias auditivas, de manera que conozco bien las frustraciones que experimentan al tratar de sobrevivir y pertenecer en un mundo de oyentes. Mi abuelo y mentor, Gerald Brandon, a quien conocía como abuelo Gerardo, me dijo una vez que en su juventud había sido enviado a entrevistar a muchas personas famosas, incluyendo a Wyatt Earp y Bat Masterson, pero que su persona entrevistada favorita fue Helen Keller, y cuando él habló de ella su ojos se iluminaron, a causa de su negativa absoluta a ser doblegada por sus muchas discapacidades. Me dijo que ella sostenía su mano en la garganta de mi abuelo cada vez que hablaba. Ella no podía leer los labios, porque también era ciega, pero de alguna manera podía discernir palabras por la vibración de la garganta de su interlocutor.

Hace años escuché  un espectáculo hermoso de la Oración del Padre Nuestro, que fue cantada e interpretada en lengua de señas. Yo apenas podía cantar por las lágrimas. La lengua de señas incrementó la experiencia de las voces alzadas en la más hermosa de las oraciones. A partir de entonces, siempre quise aprender la lengua de señas, para poder interpretar para aquellos que no pueden oír. Es algo que todavía guardo en mi lista de cosas que quiero lograr antes de terminar mi estadía en esta tierra. La interpretación, y hacerlo bien, es una de las cosas de las que estoy más orgullosa, ya que llena huecos entre los pueblos, y permite la comunicación. Y siempre he pensado que si sólo tuviéramos una comunicación honesta, correcta, y respetuosa entre los pueblos, la guerra pronto se convertiría en un recuerdo lejano.

Namaste, queridas mías.

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